Al comenzar estas palabras creo
que es importante reconocer que tanta influencia de la mala política nos ha
desmotivado a muchos y hoy nos hace romper el silencio después de tanto tiempo.
Hace un par de años atrás un iluminado de la política Chilena hablaba de las
ventajas que presentaba al país que gobernara la derecha ya que existía una
esperanza porque la Alianza tiene: Unidad, mejores equipos, ideario que
proponer, voluntad de gobernar. Cuando veo la situación política el día de hoy,
no me queda más que reconocer las grandes capacidades de predicción que el
señor Allamand tuvo en esos años. Es admirable que mediante un Deja Vu haya
percibido con tanta antelación el gran fracaso del gobierno del Pdte. Piñera
porque los mismos problemas que les achacaba a la concertación después de
gobernar 20 años los ha replicado y aumentado el gobierno (del cual fue parte
importante) en menos de 4 años.
Hacer un análisis de cada punto
de lo que manifestó de la derecha en su oportunidad, sería un análisis
demasiado extenso y una pérdida de tiempo innecesaria, ya que todos sabemos que
no fue más que un eslogan, no obstante creo que es importante focalizar el
análisis en al menos el aspecto más relevante y que ha influido más negativamente
en el proceder actual y que tan mal le ha hecho al sistema político en nuestro
país y que se resume en el slogan de la última campaña de la derecha “ La nueva
forma de Gobernar”.
Para ser justos lo que se ha
instalado en esta nueva gestión pública ha sido una nueva forma de administrar
porque de gobernar no hay mucho. Las razones que explican tantas malas e
impopulares decisiones se basan en el establecimiento de un gobierno sin
política. En Estados Unidos en la década de los 80 algunos autores planteaban
que los modelos de la Nueva Gerencia
Publica debían incorporar elementos de la gestión privada al ámbito público
(una visión privada de lo publico), es así como connotados y aplicados profesionales
chilenos o Chicagos Boys se formaron bajo esos preceptos y hoy han instaurado como
gestión este paradigma casi 30 años después. Enumerar los errores que esto
produce es muy extenso, pero al menos hay que mencionar que: No se puede tratar
de instaurar un modelo de gestión privado al ámbito público desconociendo la
existencia de las grandes diferencias entre ambos modelos ya que existen
motivaciones, objetivos, culturas organizacionales distintas, equipos de
trabajo muy dispares, por lo tanto, las decisiones que se han tomado han
considerado soluciones económicas a los problemas políticos (que incluyen un
componente social, cultural, económico, geográfico, entre otros), las
autoridades de gobierno se han preocupado de instalar una visión empresarial de
eficiencia en el gasto público y no de resolver necesariamente los problemas, han
reorientado las políticas públicas y sociales al crecimiento del país y no la
equidad o bienestar social, la designación en los concursos de la alta
dirección pública han sido desarrollados con criterios de selección privados ya
que privilegian las capacidades gerenciales privadas a la experiencia publica y no responden a las necesidades reales que los servicios públicos y sobretodo la
ciudadanía demandan. Los ciudadanos han dejado de creer en el estado, en el
Gobierno y por ende en sus autoridades, es por eso que hoy las demandas las
plantean en la calle, por la falta de sintonía o indolencia en muchos casos con
sus requerimientos, si a todo esto sumamos el nulo proceso de socialización política de los jóvenes en
los últimos 20 años, tenemos como consecuencia los movimientos anarquistas,
indignados y el desprestigio total del sistema político, de sus actores y
autoridades. La sociedad no considera que lo público sea exclusivo del ámbito
estatal sino que reclama lo público como propio y asume al gobierno como un
articulador de la voluntad ciudadana.
Los partidos políticos están
condenados al fracaso total sino son capaces de reinventarse desde las ideas y
desde sus liderazgos, no se pude dirigir un gobierno o política sin Managers
(siguiendo la nomenclatura privada) o personas entrenadas en los procesos que
se pretenden desarrollar, donde están los tantaucos?. Ah!!!! me recuerdo muchos
de ellos volvieron al mundo privado por los sueldos reguleques.
En fin, nuestra larga historia
republicana siempre nos demostraba una fuerte y admirable autoridad
presidencial de la cual a pesar de quien gobernase era respetada por todas y
todos, hoy se hacen películas y en muchos casos se basurea la figura del
presidente, algunos podrán decir que son bromas, que el gobierno se hace
autogoles todos los días, pero es muy peligroso el desprestigio del sistema
político, sus actores, el gobierno y sus autoridades, por mucho que ésta sea la
nueva forma de Desgobernar, debemos ser demócratas y cuidar la democracia siempre,
aunque más de alguno le duela….
No hay comentarios.:
Publicar un comentario